Genèse de François Béalu
François Béalu vivía en una antigua granja de Tréduder, rodeado de laderas boscosas, y disfrutaba trabajando en su mantenimiento.
Era un trabajo duro que contrastaba con la meticulosidad y precisión que requería el grabado, pero al mismo tiempo le acercaba aún más a la naturaleza que le rodeaba.
Constantemente rendía homenaje a la naturaleza en sus obras grabadas, pero en esta exposición sus grabados forman parte integrante de los troncos de los árboles, abrazando las ramas o reconstituyendo una especie de corteza protectora que curará las heridas de estas ramas.
?? Estos grabados en madera, en el sentido literal (la estampa grabada está meticulosamente montada sobre la madera, cubriendo cada centímetro de la misma), también podrían llamarse "madera vestida", y desde 2005 forman parte de un periodo de reutilización de estampas desechadas.
Estas obras eran "íntimas" para François Béalu, antes de ser "descubiertas" por su hijo Julien y cuidadosamente guardadas en su estudio.