Site de Castel Erek
Desde su promontorio de granito, se puede contemplar un vasto panorama, desde las Siete Islas al este, la isla de Millau al oeste y el archipiélago de Triagoz al norte.
Al ritmo de las mareas, los colores y la luz, Castel Erek es un buen ejemplo de costa preservada. Su litoral rocoso alberga una flora y una fauna únicas, animadas por el vuelo de las aves marinas.
El litoral de Castel Erek está muy expuesto a la fuerza del oleaje, como demuestran los numerosos guijarros grandes que ensucian el suelo.
Un siglo de explotación de canteras de granito ha dejado su huella, con un frente de cantera escalonado, acantilados en retirada, cantos rodados de aristas vivas y una cantera llena de agua.
Fauna: el promontorio granítico alberga limícolas como el ostrero, el vuelvepiedras y la agachadiza común. Los alcatraces, que anidan en la Reserva Natural de las Sept Îles, pueden verse a poca distancia del promontorio. En los páramos, la curruca rabilarga y la curruca cabecinegra anidan en los tojos y espinos. Los sapos y las culebras de hierba utilizan los estanques para reproducirse y alimentarse.
En cuanto a la flora, la influencia del medio marino es fuerte: el viento, la aridez y el aerosol marino son factores decisivos para el establecimiento de la vegetación. Ha tenido que adaptarse a distintos medios: bancos de guijarros, afloramientos rocosos, praderas costeras y dunares.
Visitas guiadas por la LPO.